Tesoros con historia: las joyas de Vintage by Lulu
Luisa M. Balibrea rescata materiales vintage y los transforma en piezas únicas. Descubrimos regalos únicos para San Valentín y una de las joyas más especiales de «Cumbres Borrascosas» de Emily Brontë.

En la era de lo inmediato, la joyería vintage ofrece algo distinto: belleza con historia, emoción y significado. Un claro ejemplo de ello es la marca de joyería y bisutería, Vintage Jewels by Lulu, fundada por Luisa M. Balibrea en Barcelona. Ella misma diseña las joyas y las realiza a partir de materiales vintage: camafeos, estampados de latón, porcelanas pintadas a mano o cristales que habían permanecido guardados durante décadas. Aportando exclusividad y una conexión más personal.
Luisa, emprendedora y alma creativa, creció rodeada de objetos con historia: “Mis padres siempre han decorado la casa con piezas antiguas; tenemos incluso una mesita de centro con objetos familiares que llegan hasta mi tatarabuela”, cuenta. Ese entorno despertó en ella una sensibilidad especial hacia lo vintage, “de alguna manera, he heredado ese gusto”.
Sin embargo, el nacimiento de Vintage Jewels by Lulu no responde únicamente a una influencia familiar. Fue también el resultado de un punto de inflexión vital. Tras atravesar un grave problema de salud, Luisa encontró en el universo vintage una forma de acompañar su proceso de recuperación: “Necesitaba algo que ocupara mi tiempo y que me ayudara”. Lo que comenzó como una actividad sin conocimientos previos ni una intención profesional definida, se transformó poco a poco en un proyecto sólido, impulsado por la ilusión del descubrimiento. “Me despiertan sorpresa y me encanta esa sensación de hallazgo que compartimos muchas personas a las que nos gusta lo vintage. Por ese lado, me aportaba bienestar”. A ese disfrute emocional se sumó el reto personal de aprender desde cero, de superarse paso a paso, hasta que el proyecto fue tomando forma propia.
En sus inicios, la tienda online —activa desde hace siete años en Etsy— ofrecía ropa vintage. Con el tiempo, Luisa descubrió que la joyería le ofrecía un nivel de expresión más profundo: “La joyería me daba más libertad creativa. Cuando encuentro una pieza inacabada, la termino yo misma utilizando materiales antiguos. En otros casos, puedo decorar piezas que originalmente eran lisas, como muchos guardapelos, añadiendo elementos que me parecen especialmente bonitos”.
Esa especialización fue clave para definir su identidad y conectar con un público internacional que valora la exclusividad y la emoción compartida. “Siento que la emoción que tengo yo cuando encuentro una pieza especial se comparte con otra persona”, explica. Aunque vende en muchos países, Estados Unidos se ha convertido en su principal mercado, impulsado tanto por el alcance de la plataforma como por un fuerte interés cultural por lo vintage.
En marzo de 2021, la icónica Iris Apfel seleccionó un broche de Vintage Jewels by Lulu para su colección Fashionable Favorites en Etsy, un reconocimiento que reafirma la singularidad de la marca.

Luisa se ha centrado especialmente en piezas antiguas sin estrenar, joyas que nunca llegaron a utilizarse y que hoy resultan cada vez más difíciles de encontrar. “Creo que hay personas que valoran mucho eso y que sienten una ilusión especial al darse un capricho así”, afirma. A ello se suma el atractivo de piezas poco habituales, como los guardapelos o los broches dobles.
¿Los guardapelos más especiales para San Valentín que te prometí en el anterior artículo? Están aquí, en Vintage Jewels by Lulu.
No es casual que los guardapelos ocupan un lugar central en sus colecciones. “Los considero piezas muy especiales, tanto por lo que han significado a lo largo de la historia como por lo que aportan a la persona que los lleva”, dice Luisa,. Es una de las joyas más demandadas de su tienda y, también, una de sus favoritas. “Me emociona mucho lo que me transmiten cuando mis clientas me escriben para contarme lo contentas que están con él, o alguna historia personal” confiesa.
Para ella, el guardapelo es una pieza que permite diferenciarse, pero sobre todo expresarse. “No es una joya muy habitual, y creo que las cosas diferentes nos ayudan a ser nosotras mismas, a reconocer lo que sentimos”. Su valor va más allá del diseño: es una joya que guarda algo dentro —un recuerdo, una imagen, una emoción— y que ya llega cargada de significado incluso antes de ser personalizada. “Me gusta formar parte de ese proceso y ofrecer piezas que permiten expresar algo personal”.
Históricamente, los guardapelos cumplían una función práctica ligada a la distancia y a la imposibilidad de comunicarse como hoy. Pero ese uso funcional estaba siempre atravesado por lo emocional. “Ese uso repetido a lo largo del tiempo es lo que los convierte en un símbolo”, explica. Hoy, aunque ya no sean necesarios desde un punto de vista práctico, su vigencia emocional permanece intacta: “Representan algo delicado e importante para quien los lleva, aunque no sepamos exactamente qué es, porque queda dentro”.

Las historias que acompañan estas adquisiciones suelen estar relacionadas con el amor y el vínculo. Madres que guardan un mechón de cabello de su bebé, personas que llevan consigo el retrato de sus abuelos, clientes que conservan la imagen de una mascota querida. O recuerdos que se reactivan: “Hay quien lo compra porque de pequeña su abuela le regaló uno parecido, lo perdió con el tiempo y ahora encuentra una pieza muy similar”.
Más allá del objeto, lo que se busca es mantener cerca aquello que tiene un valor emocional profundo. Por eso, cuando se pregunta qué es lo que más valora el cliente al comprar, Luisa lo tiene claro: “El significado emocional es, sin duda, lo más importante. Es lo que hace que la pieza sea verdaderamente personal”. A ello se suma la exclusividad y el factor sorpresa de una joya única, cargada de pasado y lista para formar parte de una nueva historia. “El hecho de que esté decorado con materiales antiguos transmite ya una parte de historia y de originalidad, lo que hace que cada pieza tenga carácter y resulte diferente incluso antes guardar algo en su interior”.
Además, Luisa me cuenta que el guardapelo aparece en la obra Cumbres Borrascosas de Emily Brontë y comparte una muestra del libro: “No desperdició la ocasión, y actuó con brevedad y cautela, la cautela suficiente de no revelar su presencia efectuando el menor ruido. Es más, yo tampoco habría descubierto su paso por allí de no haber sido por el desorden que observé en el sudario que cubría el rostro de la difunta y porque vi en el suelo un rizo rubio sujetado con un hilo de plata que, al examinarlo, advertí que había sido extraído de un guardapelo que Catherine llevaba colgado del cuello. Heathcliff había abierto el guardapelo, había sacado su contenido lo había reemplazado por un rizo negro de su propia cabeza. Los enrosqué uno con otro y los introduje en la alhaja”. Mañana se estrena en cines una nueva adaptación dirigida por Emerald Fennell, en vísperas de San Valentín, una fecha que contrasta con la visión turbulenta del amor que propone la obra. Ahora queda por ver si la película recuperará la escena del guardapelo y cómo reinterpretará ese espíritu provocador que sigue generando conversación más de siglo y medio después.

En un mercado saturado de tendencias efímeras, Vintage Jewels by Lulu propone una mirada pausada, íntima y profundamente humana. Joyas que no solo se llevan, sino que se sienten. Joyas que, como los guardapelos que Luisa rescata y transforma, siguen guardando lo más valioso: la memoria.
Por eso, este San Valentín, regalar —o regalarse— un guardapelos es más que un detalle; es una declaración de cariño y de memoria, un homenaje a lo que importa de verdad. Porque un guardapelo nos recuerda que por mucho que pasen los años los sentimientos y los recuerdos son eternos.
Descubre una amplia variedad de guardapelos en la tienda online de Vintage Jewels by Lulu. Encontrarás diseños en forma de corazón, ovaladas, redondas, en dorado, de porcelana… y con distintos tipos de colgantes, que incluyen piezas originales de las décadas de los 60, 70, 80 y 90. Disponibles en diversos tamaños y materiales, estos guardapelos te permiten guardar y preservar tus propios recuerdos de manera única.




